miércoles, 13 de abril de 2011

AUTOBIOGRAFÍA

Me llamo Laura, y tengo 19 años. Vivo con mis padres y mi hermana de 14 años.

Cuando era pequeña, estudié en el colegio Sagrado Corazón de Jesús. Éste es un colegio religioso, el cual me proporcionó mucha formación tanto intelectual como para formarme como persona. Además, también cabe destacar el elevado nivel que tiene dicho colegio, además de que cuenta con muy buenos profesores y bastante exigentes. Pero a pesar de que el nivel era quizás demasiado alto, con ellos aprendíamos muchisimas cosas.

La mayoría de los profesores, te ayudaban cuando lo necesitabas, pues mostraban un gran interés por los alumnos.
Por otro lado, además se contaba con ciertas excepciones, ya que también teníamos profesores "pasotas", los cuales no se interesaban en absoluto por los alumnos, de tal manera que no encontrabas en ellos apoyo cuando lo necesitabas.

Mi profesor preferido se llamaba Rafael, aunque todos le llamabamos Rafa. Éste fué el mejor profesor que tuve durante todo el tiempo que permanecí en dicho colegio. Rafa era atento, motivaba a sus alumnos mediante diversas tácticas; entre ellas, destacaba la facilidad que tenía para hacer amenas sus clases; pues con todo ello, enseñaba de tal manera que todos aprendíamos de una manera divertida y eficaz a la vez.

En ese colegio pasé toda mi infancia y parte de la adolescencia; pues fué para bachillerato cuando decidí cambiarme de centro.
En realidad, el hecho de cambiarme me provocaba cierta tristeza, pues allí tenía a todos mis amigos de toda la vida, los mismos profesores, compañeros, ambiente.. Los motivos que me llevaron a cambiarme en concreto fué uno. Las compañeras que ya habían realizado bachillerato en ese colegio nos contaban que era muy dificil aprobar, que un colegio público era mucho mejor, contabas con más facilidades para aprobar.. Por tanto, debido a todo ello tomé la decisión.

Mi siguiente colegio fué público, se llamaba Beatriz Galindo.
Al principio me resultó raro ir a un instituto, ya que un colegio público es totalmente diferente a uno privado en todos los aspectos. Pero a pesar de ello me adapté bastante bien, y de allí encontré a quien hoy es mi mejor amiga. En cuanto a las notas me fué todo bastante bien, ya que el nivel de ese instituto no tenía nada que ver con mi anterior colegio; y de esa manera pude sacar todo de manera más fácil, con menos esfuerzo y mejores resultados.

Sin embargo, cuando pasé a segundo repetí. En realidad segundo de bachillerato es un curso díficil en todos los centros, ya sea en un privado o en un público. Los motivos de que repitiera pienso que fueron el hecho de confiarme demasiado en la facilidad con la que había sacado el curso de primero; que obviamente no tiene nada que ver con segundo.

Una vez que repetí, el proximo año me esforzé muchisimo más para sacarme el curso lo mejor posible, y lo conseguí. Aprobar el curso y la selectividad fueron una de las mayores satisfaciones de toda mi vida. Lo había conseguido con esfuerzo y dedicación.

Finalmente, una vez aprobado todo, me puse a pensar en la carrera que quería hacer. Lo tenía claro, quería hacer magisterio. Elegí esta carrera porque siempre me han gustado mucho los niños y sé que dedicandome a eso seré completamente feliz.

Una vez decidida la carrera pensé en la universidad. Mi madre me ayudó a buscar universidades hasta que encontramos la escuela universitaria de magisterio: Escuni.

Ahora, mi único objetivo es sacarme el curso y así, poder lograr la satisfación de hacer las cosas bien.


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